Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

¿Ha pensado alguna vez que pequeñas acciones individuales tienen un impacto inmediato en el planeta?.

Si piensa que no es posible y que las políticas tienen que ser globales para que afecten a todos, les contaré una anécdota en primera persona.

Hace un par de fines de semana fui a comprar comida para nuestro perro y en la caja me ofrecieron enviarme la factura por mail, a lo que accedí.

Al recibir la factura, me agradecieron el gesto y me informaban de que este pequeño acto voluntario había ayudado a reducir las emisiones y los residuos del planeta.

Pensando un poco, fui consciente de cómo muchas empresas ya habían iniciado este camino: eliminar bolsas de plástico, implantación de luces led, flotas de coches eléctricos, reducción de papeleo, contenedores de reciclaje…

Son pequeños gestos que generan un beneficio inmediato tanto para la empresa como para el medio ambiente.

Esto es lo que se conoce como responsabilidad social corporativa (RSC).

Básicamente consiste en optimizar los recursos propios para minimizar nuestra huella medioambiental al máximo.

Estas medidas afectan a distintos ámbitos: medioambientales (como los descritos), sociales y laborales (políticas de generación de empleo, de conciliación, promoción…) y comunitarias (donaciones, inversiones a proyectos).

Nuestra empresa iniciará una prueba piloto que consistirá en la eliminación de albaranes (se entregará directamente la factura vía mail), la entrega directa de pedidos desde nuestro proveedor al cliente (eliminación de transportes) y a corto plazo la sustitución de vehículos de combustión por híbridos entre otras medidas.

Os iremos informando de los resultados!!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies